







El concepto principal fue transformar los techos negros para potenciar el volumen espacial y mejorar la percepción del ambiente. Al convertirlos en superficies reflectantes, se optimizó su rol como reflectores secundarios, generando condiciones más favorables para las exposiciones de arte contemporáneo.
Una estructura metálica que sostiene los rieles energizados también alberga la iluminación indirecta hacia el techo. Este recurso puede emplearse además como luz general difusa para exhibiciones.
La iluminación de las obras se realiza con proyectores instalados en los rieles, con fotometría ajustable (zoom elíptico, spot/flood, punto y punto estrecho), CRI 92, 3000K y dimmer incorporado. Las luminarias de iluminación indirecta y ambiental son de 3000K y están controladas por sistema DALI.
