












El Palacio Pereira, diseñado en 1872 por Lucien Hénault, fue adquirido por el Estado de Chile en 2011 para su restauración y la construcción de un nuevo edificio. Hoy alberga dependencias del Ministerio de las Culturas y las Artes.
La propuesta arquitectónica incorporó la condición de ruina como parte de la identidad del edificio, y la iluminación buscó revelarla con sutileza. En la galería transversal, los muros actúan como difusores que muestran texturas y generan una luz confortable. Predomina la iluminación indirecta desde cornisas, que realza cielos y detalles, mientras luminarias contemporáneas aportan funcionalidad sin alterar la arquitectura original.
